Viviendo nuestro llamado

 

“Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa.
Dios no se muda,
la paciencia todo lo alcanza,
quien a Dios tiene nada le falta;
solo Dios basta”.
-Santa Teresa de Avila

Buscando dentro y fuera

Hace unos meses, escuchaba a una madre de tres niños, dos de ellos con necesidades especiales quien compartía lo difícil que ha sido para ella perder su trabajo, acumular facturas por pagar, y lo que es peor, buscar lugares donde encontrar la siguiente comida para sus hijos. Usualmente durante tiempos difíciles las personas dicen: “todo estará bien”. En su lugar, yo prefiero compartir el salmo 31:25, “Fortalezcan su corazón, sean valientes, todos los que esperan en el Señor”.

Hay muchas razones por las cuales alguien se puede sentir confundido o triste, especialmente durante los pasados meses cuando muchos se pudieron haber sentido “ignorados”. Sin embargo, las acciones de las personas pueden cambiar el curso de los eventos. Me sorprendí de que maravillosamente algunos corazones generosos salieron de su zona de comodidad y seguridad para ayudar a otros en necesidad trabajando horas extras renunciando a su descanso, trabajando como voluntarios entregando comida a las personas de la tercera edad incapaces de obtener su propia despensa, de pie durante horas dando comida a aquellos que perdieron su empleo o llamando a sus vecinos para checar como están…la lista es larga.

Dios entre nosotros

Algunos han decidido no endurecer sus corazones y convertirse en testigos de Jesús con sus acciones cuidando a los demás o fortaleciendo su fe a través de la oración. (“Mas bien anímense mutuamente cada día, mientras dura ese hoy; que ninguno de ustedes se deje arrastrar por el pecado y llegue a endurecerse” Hebreos 3:13). Sin embargo, otros caminan luchando en su fe. Estoy segura que no soy la única que ha escuchado a personas decir: “Quiero ver a Jesús”. Necesitamos estar atentos y mirar alrededor nuestro desde una perspectiva diferente para ser capaces de ver las manos de Dios entre nosotros o aún más, escuchar su voz …necesitamos CREER que es Dios quien nos está llamando por nuestro nombre para salir y hacer su voluntad. (1Samuel 3:7-8)

Necesitamos darnos cuenta que ser un verdadero seguidor y amigo de Jesús significa confiar, obedecer y entregar nuestra propia voluntad a quien nos amó más…Jesús nuestro Señor. Si queremos hacer el viaje en esta vida con Jesús y quedar impregnados por sus enseñanzas, necesitamos acercarnos más a él para conocerlo más y consecuentemente amarlo más. Algunos están deseosos de ofrecer una mano para ensenar su palabra y su vida como Pilgrim Center of Hope a través de conferencias, peregrinajes, conociendo a los santos y más. Los animo a “venir a ver” para descubrir lo que Jesús tiene para ustedes como yo lo hice un día.

Viviendo en amor

Jesús es todo acerca de amor incondicional y verdadero. Conocer a Jesús es entregarle nuestro intelecto y corazón mostrando al mundo que él nos conoce mejor que lo que nos conocemos a nosotros mismos y que su plan en nuestra vida es mejor de lo que nos podemos imaginar. Él nos guiará en cada paso y proveerá lo que se necesita algunas veces con sorpresas inimaginables mientras permanecemos en su amor y seguimos sus mandamientos.

Debemos vivir una vida de fe vestidos con el amor de Jesús mientras cumplimos con las obligaciones de nuestra vida diaria, y uno de los mandamientos de Dios, “ámense los unos a los otros” (Juan 15:17). Dios nos llama a dar frutos permaneciendo en él, la vid.

Es necesario acortar la distancia que nos aleja de Jesús. Si mantenemos nuestra mente y corazón alejados de él, podemos cometer el error de creer que alguien o algo más es capaz de satisfacer nuestras necesidades. Sin embargo, necesitamos entender que mientras que permanezcamos en Jesús, el trabajara a través de nosotros para continuar construyendo una comunidad de la que somos parte. No podemos prescindir de nuestra unión con los demás si queremos vivir plenamente nuestra fe, de la misma manera que no podemos prescindir de Jesús quien nos provee, las ramas, todo para dar fruto. Somos llamados a ser instrumento de Dios si queremos cumplir nuestro propósito de conocerlo, servirlo y amarlo. Después de todo, Dios ha plantado en nuestros corazones el deseo de verlo, y siempre nos está atrayendo hacia él porque solamente en el viviremos plenamente la verdad y felicidad que siempre estamos buscando. (CCC 27)


 

Verónica es esposa, madre, evangelista laica y miembro del Equipo de Oradores del Pilgrim Center of Hope.

Respondiendo al llamado de Cristo, Pilgrim Center of Hope guía a las personas al encuentro con Él para vivir en la esperanza, como peregrinos en la vida diaria. Vea lo que está sucediendo y permítanos viajar con usted! Visita PilgrimCenterOfHope.org.